¿Y Si Conquistamos el Universo con Flores?

Para nadie debería ser algo nuevo el hecho de que la raza humana se encuentra en una constante búsqueda de formas de salir de esta sobrepoblada esfera y empezar a difundir anuncios, salarios mínimos y política por el resto de la galaxia.

Tenemos interesantes planes e ideas de cómo habitar nuestros planetas más cercanos y también tenemos algunas ¨cámaras y micrófonos¨ espaciales, buscando encontrar algún vecino inadvertido disfrutando de su planeta, esperando a ser visitado por nuestros futuros y ansiosos invasores.

¿Y si en lugar de terraformar/habitar otros planetas buscamos una forma de difundir la paz y el amor la vida en otros lugares del universo? ¿Pero cómo?

¿Han escuchado hablar de la panspermia? Es una hipótesis que en resumen expresa que la vida en la Tierra pudo haber sido originada por formas de vida microscópicas que llegaron al planeta a través de meteoritos o cometas. Con esa idea en nuestras mentes y basados en los resultados publicados recientemente en el diario Astrobiology, pronto podríamos estar haciendo lo mismo, pero a la inversa; ¡enviar vida al espacio! Y como ya podrán imaginar, no cualquier tipo de forma de vida, ¡flores!

Ipomoea purpurea

Nuestra flor en cuestión es llamada ¨Gloria de la mañana¨ (Ipomoea purpurea) y la misma puede soportar gigantescas dosis de radiación ultravioleta, temperaturas extremas y además gran parte de su genoma es redundante, lo que le permite recuperar información genética de llegar a sufrir algún tipo de daño; todo esto la hace idónea para viajes interestelares y superficies planetarias complicadas como la de Marte. Y, además de llevar la vida y embellecer el paisaje de otros planetas, estas semillas podrían ser el refugio para varios tipos de bacterias y hongos, los cuales han demostrado grandes cualidades de supervivencia espacial y que incluso podrían lograr sobrevivir en su destino final, aun si las semillas no lograsen germinar.

Este tipo de descubrimientos le permiten a los científicos desarrollar nuevas ideas que podrían facilitar el transporte de suministros en futuras misiones espaciales y posibles asentamientos humanos; en la rama de la agricultura, la bioingeniería es una practica común para la mejora de cultivos, copiar las características de estas semillas en otro tipo de plantas o bien mejorar las cualidades de la gloria de la mañana, podría ser  solo cuestión de tiempo.

Nuestro futuro viviendo más allá de las nubes, todavía ocupa su asiento dentro del salón de la incertidumbre; pero, mientras nos dedicamos a darle forma a este futuro, no estaría de más buscar hacer nuestro jardín más grande y dedicarnos a diseminar la vida por el espacio.

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